Respuesta corta
Tres cosas básicas: un aviso de cookies que pida consentimiento antes de instalar las que no son técnicas, con «Rechazar» tan fácil como «Aceptar»; textos legales claros (aviso legal, privacidad y cookies); y formularios que pidan solo los datos necesarios, con especial cuidado con los datos de salud, que el RGPD protege como categoría especial. Además, la analítica y la publicidad deben respetar lo que elija cada visitante.
Cookies: un consentimiento de verdad
La LSSI (artículo 22.2) exige el consentimiento del usuario para las cookies que no son estrictamente necesarias. Las técnicas, como las del carrito o la sesión, no lo necesitan; las de analítica y publicidad, sí. La guía de la AEPD, actualizada en julio de 2023, aclara que aceptar y rechazar deben estar al mismo nivel: rechazar no puede ser más difícil que aceptar.
- Nada de casillas premarcadas ni de «al seguir navegando aceptas».
- Botón para configurar por finalidades y forma sencilla de cambiar de opinión después.
- Google Analytics, Google Ads o el píxel de Meta solo se activan tras el consentimiento. El modo de consentimiento de Google ayuda a respetarlo.
Textos legales que no pueden faltar
- Aviso legal con los datos del titular, su NIF, su contacto y, por ser una profesión colegiada, el colegio profesional y el número de colegiado (artículo 10 de la LSSI).
- Política de privacidad: quién trata los datos, para qué, con qué base legal y cómo ejercer los derechos.
- Política de cookies, coherente con lo que de verdad instala la web.
- Condiciones de venta, si tienes tienda online.
Datos de salud: el punto delicado en farmacia
El artículo 9 del RGPD trata los datos de salud como una categoría especial. En la web de una farmacia pueden aparecer sin darte cuenta: un formulario de consulta, una petición de cita para un servicio, un mensaje de WhatsApp o una reseña.
- Pide en los formularios solo lo imprescindible y no invites a contar detalles de salud en un campo de texto libre.
- Informa con claridad de para qué usarás los datos.
- Protege el acceso: quién lee esos mensajes y dónde se guardan.
- Ante la duda, consulta la guía de la AEPD para el sector sanitario o a tu delegado de protección de datos.
Email y WhatsApp, con consentimiento
Para enviar promociones por email o WhatsApp necesitas el consentimiento del cliente, salvo en los supuestos concretos que permite el artículo 21 de la LSSI, y una forma sencilla de darse de baja en cada envío. Y recuerda que los medicamentos no se promocionan por ningún canal.
Esta respuesta es orientativa y no sustituye el asesoramiento jurídico: revisa tus textos con tu asesor o con tu delegado de protección de datos.